jueves, 25 de abril de 2019

Más que un hilo rojo, Liliana del Rosso


Buenas noches... ¡¡¡Reseña!!!

Empecemos por la sinopsis como siempre:

Una leyenda japonesa nos dice que las personas predestinadas a conocerse están unidas por un hilo rojo. ¿Y qué sucede si ese hilo termina por asfixiarnos? Puede que no haya sido el momento exacto ni el lugar indicado.
Dos hermanas distanciadas por amor. Raquel, incapaz de perdonar, se convierte en una mujer rutinaria y obsesionada con el control. Alaya se refugia en su trabajo para superar un amor tormentoso. El hombre que las distanció hará que sus vidas vuelvan a cruzarse por razones muy distintas al amor.
Cuando encuentras esa persona mágica, que te absorbe, te transforma y te hace vibrar. Luchas por estar a su lado con todas tus fuerzas. Pero a veces tu mundo deja de girar y debes rendirte. Hay quien busca esa persona que les dé un amor apacible con la que se identificarán tanto como para estar el resto de su vida con ella. Mientras que para otras la fuerza de la química escapa a la razón y les impide encontrar un final feliz… Porque, a veces sienten que discutir con quien aman resulta más gratificante que hacer el amor con la persona a la que quieres.

Leyenda del hilo rojo
Llegó a oídos del emperador que, en una lejana provincia en el norte de su reino vivía una poderosa bruja que podía ver el hilo rojo del destino. De inmediato la mandó traer a palacio. El emperador le ordenó que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique.
—Quiero conocer a la mujer que sería ni esposa. Debo prepararla para la importante misión que cumplirá.
La bruja comenzó a seguir y seguir el hilo. Pasaron muchos días y muchas noches hasta encontrar el otro meñique donde estaba atado.
—Señor, he llegado al final de vuestro hilo.
El joven emperador y la bruja acudieron al mercado que todas las semanas se instalaba a las puertas del palacio. Se detuvieron frente a una campesina, con una bebé en los brazos, que ofrecía sus productos y le dijo: “Aquí termina tu hilo”.
El emperador enfurecido empujó a la campesina, el bebé cayó de sus brazos haciéndose una gran herida en la frente. Luego ordenó a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza.
Muchos años después, el emperador debía casarse y su consejero le recomendó que desposara a la hija de uno de sus generales, al que él había convertido en señor de las tierras del sur.
Llegó el día de la boda, momento de ver por primera vez el rostro de su esposa. Ella entró al templo lujosamente vestida; un velo, de fina seda, cubría totalmente su rostro. Al iniciar la ceremonia, la joven levantó el tul dejando ver su belleza, apenas empañada por una cicatriz con forma de medialuna en la frente. Cicatriz que el emperador había provocado al rechazar su destino años antes. Un destino que la bruja le había puesto frente a sus ojos y que decidió ignorar.
(Creencia de la cultura japoneses)


Mi opinión:

Es un libro muy cortito, de esos que te lees en unas horas, y muy ameno. Yo me lo leí de una asentada.

Muy bien escrito y muy ameno, tiene un pero... Deja ciertas cosas abiertas, como la gran investigación, eché de menos que desarrollara algunos puntos. (No diré más por no hacer espoiler)

Mi recomendación a la autora es que siga esta maravillosa historia. Todos queremos saber qué se dijeron, qué ocurrió en el reportaje, ¡¡incluso leerlo!! Es una historia muy bonita y me encantaría que esas pequeñas dudas se resolvieran...

¡¡Mi enhorabuena!!




1 comentario:

  1. Gracias por tu comentario.
    Reconozco que podría haber desarrollado algunos temas algo más, pero quería una novela corta. De todas formas siempre estoy abierta a modificar o completar la historia. Me gustaría continuarla en un segundo libro.
    Un saludo

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Más que un hilo rojo, Liliana del Rosso

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